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Calidad de Vida
Fumar hace que se viva menos, pero sobre todo que se viva peor. Los fumadores pierden el doble de días de trabajo que los no fumadores, tienen una tasa de hospitalizaciones anuales del 19 por ciento frente al 15 por ciento de la de los no fumadores, visitan al médico un 33 por ciento más que los no fumadores y su tasa de encamamiento por enfermedad es de 8 días por persona y año en comparación con los 6,5 de la población no fumadora. Por último, los servicios de urgencia, siempre saturados, son visitados un 16 por ciento más por los fumadores que por los no fumadores. Y lo positivo es que cuando un fumador deja el tabaco recupera capacidad vital, olores, gusto, sabores, etc., que creía perdidos para siempre.
Dr. Víctor López-García Aranda. Presidente del Grupo de Trabajo de Tabaquismo de la Sociedad Española de Cardiología
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