|
El ejemplo
Por último, ni fumadores ni no fumadores desean que sus hijos se habitúen al tabaco; pues bien, los fumadores tienen más alta probabilidad de que sus hijos sigan su camino. Hay veces que haríamos cosas por nuestros hijos que no somos capaces de hacer por nosotros. Dejar de fumar puede ser un ejemplo.
Tras lo expuesto, ¿puede alguien destacar algún efecto beneficioso del tabaco, a no ser que sea dueño de alguna tabacalera? Es verdad que la descripción de los daños que causa el tabaco puede parecer apocalíptica en ocasiones, pero la realidad sólo tiene una cara, bastante cruel, por mucho que partes interesadas intenten maquillarla. Es posible que en un momento determinado el cigarrillo pueda causar placer, relax, sedación o estímulo, pero es tan alto el precio que hay que pagar por estos micromundos artificiales, que la razón elemental lo rechaza. La vida es preciosa, no la quemen
Dr. Víctor López-García Aranda. Presidente del Grupo de Trabajo de Tabaquismo de la Sociedad Española de Cardiología
|
| |