Si bien toda la actividad educativa que promueva hábitos saludables es valiosa, aquellas que necesariamente involucren al alumno en forma activa tienen una mayor posibilidad de lograr cambios a nivel de los conocimientos, las actitudes y las prácticas.
Nuestra experiencia nos muestra que el análisis reflexivo de la vida cotidiana permite identificar aquellos factores que condicionan nuestra salud y que es necesario trabajar para modificarlos.
El “aprender haciendo” facilita este proceso. No alcanza con hablar sobre la temática, es necesario favorecer momentos u oportunidades prácticas para que los niños puedan ejercitar las habilidades conducentes a una mejor calidad de vida.
Si bien consideramos que no debería perderse de vista la perspectiva integral (dado que los factores de riesgo no se dan por separado, sino que actúan interdependientemente), daremos algunas sugerencias a tener en cuenta para trabajar aspectos puntuales.
Ejercicio físico
La escuela dentro de su propuesta institucional, debería contemplar la incorporación en forma simultánea de momentos y oportunidades de realizar ejercicios físicos.
Es importante enfatizar sobre las ventajas de practicar ejercicio físico.
Coordinar con instituciones locales, la participación de escolares en eventos recreativos, deportivos y gimnásticos.
Fomentar el buen uso del tiempo libre, estimulando el ejercicio físico ya sea en actividades recreativas como el baile, la jardinería, cultivo de huertos, etc.
Hipertensión Arterial
Informar a los padres que cuando concurran al control médico periódico de sus hijos sanos, mayores de 3 años, soliciten al pediatra que controle la presión arterial por lo menos una vez al año.
Recordar que la presión arterial debe ser controlada por un técnico idóneo en condiciones adecuadas y no concurrir a los puestos que suelen instalarse en lugares de mucha concurrencia de público.
Recordar que la hipertensión arterial es la enfermedad más prevalente, el 25 % de la población mayor a 15 años es hipertensa y el 2 % de los niños también lo son.
Cada vez que asista a un centro de salud, solicite que le midan la Presión Arterial.
Hábitos Alimentarios
La merienda escolar debería contemplar alimentos saludables.
Para poder contrarrestar la merienda impuesta en los últimos años, se requiere realizar un trabajo organizado a nivel institucional entre dirección, maestros, padres y alumnos.
La implantación de una estrategia que incorpore meriendas saludables, debería buscar alternativas a la posibilidad de obtener ingresos económicos po la venta de alimentos.
Algunas experiencias han realizado una introducción gradual de meriendas saludables (días de la fruta, de los cereales, del yogur, etc.).
Las escuelas que poseen Servicios de Alimentación deberían de:
- Utilizar alimentos bajos en grasas saturadas
- No agregar sal o hacerlo en forma mínima, al preparar los alimentos.
- Dar prioridad a verduras, frutas y carnes magras.
- Enseñar a los niños a calcular el I.M.C. (Indice de Masa Corporal) para que cada uno adquiera conciencia desde la niñez, que es necesario mantener su peso entre los límites aceptables.
Tenga presente de no fomentar la apetencia por lo salado
Recuerde que se sazonan los alimentos para resaltar su sabor natural en combinaciones armoniosas.
Prevención de Estrés
Orientar a los alumnos ante situaciones de tensión que se puedan dar en el ambiente escolar a fin de que tomen una actitud positiva, capacitándoles para alcanzar un buen estado de salud con equilibrio emocional adecuado.
Fomentar y apoyar las buenas acciones como la amistad, solidaridad con el prójimo, tareas de apoyo a los mayores.
Enseñar reglas de convivencia como son las de urbanidad, se logra un respeto mutuo y se facilita la disminución de situaciones de tensión.
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